CAPÍTULO TUPIZA - Aves tupiceños 4 PÁGINA

Haga clic en las fotos para bajarlas con alta resolución

Baje la entera colección documentada de estas fotos de aves en Tupiza con tamaño 1920x1200 Píxel en la página de descargas → Avifauna en Tupiza (archivo zip, 25MB)


Download 1920x1200 Pixel

Picaflor gigante - Patagona gigas    (en un cardón peludo - Oreocereus celsianus)

Churquipampa     -21.47504° -65.68937°  3322m     →Mapa

Entre todas especies de picaflores éste es el picaflor más grande y consecuentemente se llama Picaflor gigante. Llega a medir 20 centímetros y durante la época húmeda es muy común en Tupiza. Se observa fácilmente al atardecer, cuando se escucha su silbato monótono y cuando, cansado de la faena, de vez en cuando se posa por algún segundito en alguna rama del tabaco moruno. Ya lo encontramos en página →Tupiza 4. Por su envergadura mayor, su aletazo es más lento que con los demás colibríes, algo como 15 por segundo. El Picaflor gigante es golosísimo del néctar de la flor del cardón peludo (Oreocereus celsianus) y de la semejante flor del más chico Cleistocactus tupizensis. Particularmente el cardón peludo sigue florecer durante la entera época húmeda. Olvidando toda gracia de colibrí, el Picaflor gigante en vez de libar el néctar cerniéndose con elegancia en el aire, se agarra simplemente a los pétalos de la flor para plantar su cabecita en el cáliz y permanecer así durante un minutito o hasta dos, regalándose el néctar . De paso se abastece también de proteínas comiéndose los insectos sorprendidos en la flor. En este momento nada lo distrae. Cuando me acerco, talvez saca brevemente la cabeza, me mira y sigue al tiro con la flor.
Vea un corte de flor con descripción en →Aves tupiceños 1.

El Picaflor gigante vive en los Andes entre el norte de Ecuador y la región central de Chile y de Argentina en zonas entre mil y cuatro mil metros de altura. Para el invierno migra de regiones altas hacia más bajas.



Comesebo cabeza negra (Phrygilus atriceps) y Picaflor gigante (Patagona gigas)

El Picaflor gigante sufre de celo ardiente con sus cardones: Cuando vuela los cactus por alto y descubre un jilguero, un comesebo, una monterita, una dormilona, una torcaza o una calandria posada encima de un cardón peludo – aunque sin flor – la ataca inmediatamente ahuyentándola y ocupando a continuación su lugar encima del cardón como para exclamar "¡eso es mío, qué nadie me lo toque!"



Download 1920x1200 Pixel

Picaflor gigante - Patagona gigas (anidando en un Trichocereus werdermannianus)

Quebrada Palala     -21.43290° -65.76017°  3148m     →Mapa

 La hembra construye el nido en arbustos, árboles y algunas veces hasta encima de grandes cactus candelabros usando fibras vegetales, líquenes, musgo, tela de araña y por supuesto la barba del cardón peludo. Pone dos huevos. Es la hembra que incuba y cría a los pichones.



Download 1920x1200 Pixel

Picaflor gigante - Patagona gigas

Quebrada Palala     -21.43290° -65.76017°  3148m     →Mapa

Sacar estas fotos me costó alguna paciencia. Viéndome, la mamita picaflora había abandonado el nido para exhibir algunos metros más allá su entero repertorio de artes de vuelo para distraerme del nido. “Bueno, tengo tiempo” – me dije, sentándome a la sombra de un grande cactus candelabro. El pajarito a su vez se puso en cima de otro cactus, vigilándome de cerca... Y así paso harto tiempo hasta que el picaflor – talvez temiendo que el sol iba cociéndole los huevos – volvió a su nido a empollar.



Download 1920x1200 Pixel

Picaflor andino castaño - Oreotrochilus adela

Torre Waykho     -21.40424° -65.83506°  3830m     →Mapa

Este pajarito no debe faltar en ninguna presentación de aves cordilleranos – el picaflor andino que vive en los Andes de Bolivia. Aquí en Tupiza se encuentra sobre todo en zonas apartadas y sin actividades por los humanos. Es muy rápido y nervioso y cuando se posa, es para dos o tres segunditos no más. La coloración variada del Oreotrochilus adela en Tupiza es fuera del común y talvez se trata de una subespecie... Igual que el picaflor gigante (Patagona gigas), también el Oreotrochilus adela se nutre de néctar de flores completándolo con algunos insectos para la proteína. Frecuentemente se lo ve libando flores de los arbustos, suspendido en el aire. Particularmente le gusta el néctar de las florcitas coloradas de la Mutisia orbignyana que florece durante la época húmeda por quebradas y serranía de Tupiza. A fines de febrero por ahí florece también la Puya hofstenii que atrae mucho a este pajarito. El picaflor andino permanece en una flor un segundo no más y cambia para la próxima con rapidez de relámpago. De vez en cuando aparece también posado en el suelo, libando algunas flores por ahí o zambulléndose en los riachuelos de los cañones.

Oreotrochilus significa colibrí serrano y en efecto el hábitat del pajarito se encuentra en la Cordillera de los Andes. Su género abarca seis especies. Nuestro Oreotrochilus adela vive en un área restringida entre 2'500 y 4'000 metros de altura en los Andes de Bolivia. Ya quedan pocos de su especie, actualmente su populación total se estima en unos 6'700 adultos no más, con disminución rápida, por lo que es considerado como "casi amenazado" en la Lista Roja de la IUCN. Aquí en Tupiza la amenaza consiste sobre todo en la desenfrenada deforestación y la contaminación sin escrúpulos por la población local como también en la polución incontrolada por la minería.



Download 1920x1200 Pixel

Picaflor andino castaño - Oreotrochilus adela

Torre Waykho     -21.40424° -65.83506°  3830m     →Mapa

 El Picaflor andino es mucho más chico que el Picaflor gigante y mide sólo 10 centímetros. A diferencia de los demás picaflores que anidan en árboles, arbustos y cactus, el Picaflor andino lo hace en las salientes rocosas y escondido en cuevas. Construye su nido entre noviembre y diciembre usando las mismas materias como el Picaflor gigante – musgo, telas de araña, líquenes, fibras de cardones etcétera. El nido va adherido a la pared rocosa con un líquido pegajoso hecho con el néctar de las flores o la clara de un huevo. Pone dos huevos de tamaño promedio de 16 x 10 mm. Como en casi todas las especies de picaflores, es la hembra que incuba y cría a los pichones.



Download 1920x1200 Pixel

Picaflor andino castaño - Oreotrochilus adela

Cerro Churquipampa     -21.46197° -65.69216°  3313m     →Mapa

Esto fue a fines de noviembre en una cueva al lado de una apacheta que bordea un antiguo sendero olvidado y que conectaba los asentamientos de los Chichas en valle del Río Tupiza con el oriente hacia Tarija. Después de trepar 300 metros de acantilado rocoso había entrado a la cueva en busca de un breve descanso a la sombra y para aprovechar el panorama fantástico que se me abría desde aquí – cuando de repente escuché borbotear la mamá colibrí afuera de la cueva. Sólo entonces reparé en el minúsculo nido colgando de la pared al fondo de la cueva y noté el polluelo casi microscópico y todavía ciego que sin hacer pío estaba esperando el rancho a pico abierto. El nido medía unos siete o ocho centímetros no más. Claro que no quise molestar, le saqué el retrato al joven pajarito y me largué. Algunas semanas más tarde el polluelo ya había salido y el nido abandonado supuestamente iba ser usado para la próxima cría por el año...



Downlad 1600x1200 Pixel

Calandria castaña - Mimus dorsalis

Abra Blanca     -21.40821° -65.67333°  3640m     →Mapa

Aunque la Calandria castaña se haga notar posada encima de los grandes cactus, no son flores y semillas lo que le interesan, sino los insectos que se acercan. Aquí en Tupiza a ese ave le llaman de “tres colas” no más, debido a que su cola se compone de plumas enteramente blancas las unas y marrón oscuro las otras. Cuando volando extiende las plumas de la cola en abanico, aparecen las plumas oscuras al centro bordeadas por las blancas y dándole así el aspecto de tener tres colas. La característica sobresaliente del tres colas es su facultad de poder imitar a la perfección el canto de todas las demás especies de aves, como ya lo sugiere la denominación científica de su familia “Mimidae” = los que imitan.

Sin querer ofender a los pájaros, hay que afirmar que mientras Europa tiene muchos pájaros de apariencia discreta que son cantores fantásticos, Sudamérica alberga los aves más lindos del planeta con canto discreto – con excepción de la calandria...



Download 1600x1200 Pixel

Calandria castaña - Mimus dorsalis

Abra Blanca     -21.40821° -65.67333°  3640m     →Mapa

Midiendo 24 centímetros de largo, la Calandria castaña es poco más grande que la muy semejante Calandria real. Pasa su tiempo posada entre las ramas de los churquis o encima de los cactus o retozando por el suelo en busca de su alimento preferido – insectos, larvas, lombrices y orugas. Saltando se balancea levantando su cola. Construye el nido en forma de taza en los espinosos arbustos que aquí abundan, usando palitos secos de estos arbustos y tapizándolo por dentro con fibras vegetales y otros materiales suaves. Pone cuatro huevos celestes verdosos con pintas grises y castañas. La hembra incuba los huevos durante dos semanas, los pichones son alimentados por ambos padres. La Calandria castaña está presente en las zonas semiáridas con matorrales y cactáceas entre 1’800 y 4’000 metros de altura, mayormente al sudoeste de Bolivia y noroeste de Argentina, sin embargo ya se encontró al lado opuesto de la Cordillera de los Andes en la Iª Región de Chile (Tarapacá). Su población no presenta riesgos de conservación.






→ Vuelva arriba

 

última actualización 2015-04-30