CAPÍTULO PULACAYO - Historia Social PÁGINA



PULACAYO 1833-1993
NOMBRE DE LEYENDA

 


HISTORIA SOCIAL DE PULACAYO

Por Herbert Flores Montoya y Luis Oporto Ordóñez



Acceso directo a los capítulos:

→Presentación

→Los inicios – El gringo Mulán.

→Auge y florecimiento de Pulacayo – Los "Santo Ruphachis".

→Los "Gringos" en la historia de Pulacayo.

→De la Empresa Oligarca a la COMIBOL – Las Milicias Mineras.

→La responsabilidad histórica de los Sindicatos en el 'ahogue' de la mina

→Epilogo



■ PRESENTACIÓN

Los autores abajo mencionados han volcado su conocimiento para reconstruir parte de la historia social de Pulacayo. Estos testimonios han sido registrados en diversos tiempos y lugares. Incluimos la descripción sistematizada y editada por nosotros, en el entendido que aportan al mejor conocimiento de la realidad minera del histórico y legendario centro minero de Pulacayo. Los autores se intercalan de manera lineal, a manera de reconstrucción. Para fines informativos incluimos breves referencias biográficas de cada uno de ellos.



■ LOS INICIOS – EL GRINGO MULÁN.

ALBERTO JARA DAZA, nació el 14 de septiembre de 1925 en la población de Condo, del departamento de Oruro. Estudió secundaria en el mismo pueblo y logró especializarse en motores diesel. Desde los 11 años trabajó en diferentes minas explotadas antiguamente por los españoles. Se asentó en Pulacayo el año 1946. En su carrera sindical, actuó como Secretario General en 1957. Tuvo notable actividad política como parlamentario por Potosí, durante dos períodos, hasta el año 1964:

"En 1919, en el mes de octubre los trabajadores del carbón de Lota (IIXª región de Chile), perteneciente a la empresa Schwager Coronel, tras distintas masacres, abandonaron el campamento y se situaron en Playa Blanca, dirigidos por Emilio Recabarren (fundador del Partido Socialista en 1911, en la República de Chile, convertido al año siguiente en Partido Comunista). Muy próximo a él, Gregorio Loza, uyunense que trabajaba en las salitreras, fue el primer portador de las ideas socialistas introducidas a Pulacayo. En varias oportunidades este personaje burlaba a la policía vistiéndose de mujer, una vez internado en la ciudad de Potosí, tomó contacto con personas de Pulacayo, como Manuel Herrera de la sección Maestranza y Manuel Escobar de la sección taller eléctrico. El Sr. Beramendy hacía de correo entre ambas partes.
Ante esta situación la empresa ordena infiltrar el movimiento y surge una fuerte represión con la cooperación del personal de vigilancia, sobre los trabajadores. A partir de las nueve de la noche los serenos del campamento se ocupaban de espiar las viviendas, clubes y otros establecimientos, donde se agrupaban mas de cuatro personas de la casa para hacer la llamada de atención al día siguiente. En otros casos, en los que se sospechaba que podría tratarse de intentos de organización comunista o sindical eran inmediatamente retirados.

Un intento de organización de la Federación de Trabajadores del Riel y Mineros de Pulacayo en 1926, fracasó al poco tiempo a consecuencia de una huelga general y como respuesta la administración de la empresa ordenó emplazar una ametralladora en el cerro Paisano desde donde dispararon hacia el campamento para impedir el saqueo de las pulperías. Entre tanto los trabajadores no podían llevarse ningún abarrote por las perforaciones de balas en los sacos. A raíz de estos sucesos los trabajadores mineros expulsaron al ingeniero Mulán, Gerente de la Empresa por entonces."


JUAN APAZA
, nacido el año 1931, recuerda el incidente anecdótico, propio de la historia de los pueblos pequeños:

"Mis padres me contaron un hecho que perdura en la historia revolucionaria de nuestra gente antigua, que hasta hoy nadie se permitió relevar. Un extranjero apellidado Mulán, de maneras muy prepotentes, cuando hubo un reclamo de pulperías y otras necesidades sociales se atrevió a disparar al aire su arma de fuego, amedrentando a los trabajadores. Pero la gente para entonces no aguantaba cosquilleos, no hicieron más que conseguir un burro, le arrancaron los bigotes al gringo y montado en un burro lo guiaron hasta la última curva del camino a Uyuni, donde le propinaron una paliza; luego el burro... arrancó rebuznando a galope pretendiendo, así fuera posible, que ... lo desahogue al gringo Mulán".


■ AUGE Y FLORECIMIENTO DE PULACAYO – LOS "SANTO RUPHACHIS".

MARTÍN MITA, nació cerca de 1887. Trabajador de la ex Empresa Huanchaca, del gremio cañerista, de la sección mantenimiento. Ex-combatiente de la guerra del Chaco. El testimonio siguiente fue registrado en 1976:

"Por los años 30, Pulacayo contaba con 5600 trabajadores y aproximadamente de 15'000 a 18'000 habitantes. Mucha gente llegaba desde Huanchaca en los días de fiesta (como la principal, la del Señor de Quillacas). La Administración de la empresa hacía muchas observaciones sobre las fiestas que se realizaban en la puerta de la iglesia, que estaba precisamente al lado de la Casa-Gerencia. La bulla, las peleas y la borrachera, con todos sus efectos, fue motivo para prevenirles de esta anárquica costumbre, perjudicial, tanto para los gringos y los trabajadores que fallaban.
En 1934, cuando yo tenía mis 47 años, habían visto arder la iglesia, pero no sabía personalmente porqué. Algunos mineros comentaban que los gringos habían provocado el incendio y en el momento que la iglesia era consumida por el fuego, éstos no acudieron para auxiliarla, y ni siquiera les importó.
Luego la capilla funcionó en lo que es ahora la casa de los locos o 'camarote antiguo'. Posteriormente se construyó donde ahora está la actual y nueva iglesia, desde el año 1944".


SANTOS MAMANI, nació en 1923. A los 12 años de edad se encontraba en Huanchaca, pero a partir de 1937 reside y trabaja en Pulacayo. Eran tiempos de la guerra del Chaco, completa lo anterior:

"Recuerdo muy bien que se quemó la iglesia entre el 34 o 35. Eso sí, mis papás y otras personas me comentaron que los creyentes habían dejado cualquier cantidad de velas en el sótano. Como toda iglesia, tenían sus telas y adornos; muchos decían que eso ha provocado un incendió en donde se quemaron todas sus cositas, hasta los papeles y documentos de harta gente que ahora no tiene su certificado de nacimiento. Después recién, en 1944, han terminado de construir el actual templo. Por eso la gente de antes, de otros lados, nos decían santo ruphachis". (ruphachiy = incinerar, quemar en el fuego)


■ LOS "GRINGOS" EN LA HISTORIA DE PULACAYO.

JUAN APAZA, hace revelación sobre la participación de los gringos del tiempo de la COMIBOL (Corporación Minera de Bolivia) y los asocia simbólicamente con los de las empresas oligárquicas:

"Trabajaba en la empresa cuando la administración de Hochschild el año 1951 en el mes de marzo, me licenció del cuartel. Yo pensaba por lo menos descansar una semana, pero como mi padre había influenciado, mi trabajo ya había estado listo. El Sr. Reynaldo Lother me envió al reconocimiento con su asistente de origen checoslovaco, Francisco Covacevich; desde entonces yo les conocía. Así como una mayoría de jóvenes, por lo general ingresábamos a trabajar desde los nueve, diez o doce años, porque todavía no había colegio y nuestros papás no alcanzaban para costearnos los estudios.
Esa época los trabajadores teníamos todo, desde mercadería, carne argentina, combustible, bebidas extranjeras y pulpería como para almacenar. Luego todo ha ido decayendo, hasta que llegó el momento en que a mi juicio, otro gringo que hemos conocido, el Sr. José Brusman ha cometido un acto de venganza. Este señor, también prepotente como el anterior Mulán, quería hacer lo que le daba la gana aquí, pero como la gente siempre ha sido revolucionaria, lo sacaron volando. Era de Estados Unidos, o alemán, pero era bien conocido en la COMIBOL, y ha llegado a ser gerente. Entonces supimos de manera extraoficial que él empezó a hacer la guerra a Pulacayo, manifestando que si a mí sólo me sacaron entre tantos; yo sólo les voy a sacar a todos".


■ DE LA EMPRESA OLIGARCA A LA COMIBOL – LAS MILICIAS MINERAS.

ALBERTO JARA participó activamente junto a Mario Torrez Callejas y el actual Secretario Ejecutivo de la FSTMB (Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia) Víctor López Arias. Cuando llegó a Pulacayo, las actividades sindicales se encontraban en pleno desarrollo en la empresa. El Sindicato de Trabajadores Mineros de Pulacayo, designado para organizar el Primer Congreso Extraordinario de la FSTMB, organizaba con prolijidad el cónclave bajo el tema "la unión hace la fuerza; la disciplina la victoria". Alberto Jara nos relata que:

"El 5 de noviembre de 1946 se realiza el Primer Congreso Extraordinario Nacional de Trabajadores Mineros de Bolivia, en la que participaron cuarenta delegaciones de toda la minería nacional. Es allí precisamente donde se forja la tesis de Pulacayo. Su promulgación conmocionó bastante y en la actualidad este documento ha sido traducido a más de 15 idiomas.

Cuando sobrevino el infausto colgamiento del presidente Villarroel (21 de julio de 1946), todos lloraron, los niños, los hombres y las mujeres por esta tragedia. Los dirigentes sindicales impulsaron una serie de acciones, cumpliendo los postulados de la Tesis de Pulacayo, aprobado por los trabajadores mineros el año 1946. Para reivindicar esta injusticia decidieron marchar a la ciudad de La Paz. Tomaron un carrito, denominado manila, cargado de seis cajones de dinamita, más un rollo de mecha encendida. Esta carga explotó en las proximidades de Uyuni causando un estrepitoso ruido.

El año 1949, siendo Secretario de Actas del Sindicato, la población atraviesa un período bastante duro, a raíz de la huelga general indefinida en defensa de los dirigentes sindicales de la FSTMB que fueron extrañados del país con destino a Chile. Entre estos se encontraban Juan Lechín Oquendo y Mario Torrez Callejas.

En 1953 nos comunican que Juan Lechín es apresado en la ciudad de Cochabamba por los falangistas y corrió el rumor que fue asesinado. Tomamos el ferrocarril y la primera cosa que hicimos era dirigirnos a la población de Uyuni en la madrugada. Tuvo que ser las cuatro de la madrugada, cuando rodeamos el cuartel. En esa época habían licenciado a todos los soldados. En lo que respecta a nuestra gente no hubo más camiones para tanta gente que se dispuso marchar hasta Uyuni para rodear al cuartel del 4° Regimiento de Infantería 'Loa'.
Una vez en Uyuni hablamos con el comandante para pedirle que nos prestara las armas para reivindicar ese acto asumido por los falangistas, es decir reivindicar nuestras posiciones. El militar no aceptó nuestra propuesta; entonces se dispuso que se tomaran las armas de todo el cuartel. Le sacamos al comandante y le mostramos lo que iríamos a hacer; de no darnos volaríamos el cuartel con las cargas dispuestas en diferentes lados de toda esa unidad. Entonces, levantó las manos y permitió que sacáramos. Sacamos cuatro pesadas, trescientos cincuenta fusiles, doce ametralladoras, varias pistolas ametralladoras, otras livianas, hasta vacíar prácticamente todo el arsenal. Actualmente no recuerdo los detalles, pero indudablemente de esa manera se armaron las milicias 'Herman Busch' de Pulacayo".


■ LA RESPONSABILIDAD HISTÓRICA DE LOS SINDICATOS EN EL 'AHOGUE' DE LA MINA

La mina estaba condenada. Las conclusiones del Informe Ford, Bacon & Davis, solamente son el corolario de un largo tránsito. Con anterioridad ya se ejecutaron ciertas medidas, según recuerda JUAN APAZA:

"El Sr. Brusman dejó el distrito a finales de 1958. Un año más tarde se acomodó en la Gerencia de la empresa estatal, desde donde nos hizo la guerra, hasta parar la mina de Pulacayo. Me cabe argumentar sobre la política de entonces, donde los dirigentes sindicales nos han llamado a una asamblea en las que ha primado el favoritismo y nos incitaron a retirarnos, indicando que ya no había vetas, pero eso era mentira, porque los trabajadores de interior mina denunciaron lo contrario, tanto así como las versiones de Filomeno Flores, compañero alarife, que sostenía que varios lugares que contenían lindas vetas, fueron tapados con cemento y otros mineros callaron porque les dieron algunos bonos extras para decir lo contrario.
De esa manera hemos llegado a saber que se trataba de un boicot. Cuando los americanos nos joden, hacen no más lo que quieren. Esa es la historia del ahogue de la mina. Anteriormente llegó maquinaria nueva para el ingenio; molinos y otros accesorios, sin embargo al mismo tiempo dijeron que ya no había vetas y estas flamantes maquinarias fueron a parar a la central de Oruro, para que ahí estuvieran botadas."


El ex-dirigente ALBERTO JARA precisa varias de las causas de aquel confuso episodio de la historia de Pulacayo, en las que decreto supremo mediante se ejecutan las recomendaciones de la Misión Ford, Bacon & Davis:

"Luego sobrevino el ahogue de la mina. La causa principal eran los bajos salarios, los bajos precios fundamentalmente de los minerales que producía la mina de Pulacayo y el aumento gradual de las pérdidas de esa época. Es eso lo que se esgrimió ¿Qué pasó? En un momento dado fue la irresponsabilidad de la administración, incluyendo naturalmente al control obrero. Yo me acuerdo perfectamente, porque hacía estadísticas diarias y resulta que en la época de las ex-empresas había un 32% de absentismo de trabajadores de la mina, porque la gente en las condiciones tan fregadas de la calor de interior mina salía muy mal. Entonces en vez de entrar al hospital por los calambres y la deshidratación, pues, preferían descansar ese día. Pero frente a eso se dio la demagógica actitud de la Gerencia de darles diez días de vacación cada tres meses a los trabajadores de interior mina. Entonces el absentismo aumentó en tal grado que fue imposible sostener Pulacayo."


■ EPILOGO

El 'ahogue de la mina', fue instruido desde la ciudad de La Paz, con la anuencia del Control Obrero, que antepuso la condición de industrializar Pulacayo. A pocos días del suceso el control obrero de la Empresa Minera Pulacayo, OSCAR AGUILAR envió en fecha 13 de octubre de 1959, un radiograma a la Federación de Mineros a los sindicatos y controles obreros de las minas nacionalizadas, a la prensa oral y escrita, al ministro del trabajo y al propio presidente de la República, indicando lo siguiente:

"Compañeros trabajadores. Después de 126 años explotación este distrito sábado 10 de octubre horas 09:45 a.m. llegó su fin con ahogue definitivo mina debido agotamiento potencial mineralógico y por decreto supremo gobierno. Discutiose más de una decena informes Ford Bacon and Davis NN.UU. y misión Alemana. Viudas huérfanas y gran parte campamento en ruinas. Naturaleza jugó triste destino valiente mineral firme bastión luchas revolucionarias. Pese esta adversidad Pulacayo mantiene sólida su posición clasista. Trabajadores y pueblo pedimos apoyo solidario y efectivo para materializar INDUSTRIALIZACIÓN garantizando de este modo el derecho al trabajo y supervivencia población".


A su vez, el sindicato de trabajadores de Pulacayo, el mismo día, mes y año, indicaba, descargándose de responsabilidades, una respuesta que cierra este capítulo y los testimonios de cuatro antiguos trabajadores de la ex-Empresa Minera Pulacayo:

"Ponemos en conocimiento de todos los compañeros trabajadores que la organización sindical y trabajadores esta Empresa no ha tenido injerencia alguna en el ahogue de la mina, por determinado de la Empresa sábado 10 del presente se efectuó el ahogue definitivo de la Mina dando cumplimiento Decretó Supremo Gobierno. Nuestro PLIEGO DE CONCLUSIONES determina que Pulacayo debe industrializarse y que COMIBOL no da cumplimiento a la fecha. Trabajadores y Pueblo pedimos apoyo solidario y pronunciamiento ante COMIBOL y Gobierno se materialice la industrialización para que compañeros trabajadores no sean despedidos a la calle".

última actualización 2013-09-29